Propuesta escenográfica
El ambiente de la primera edición del Salón de la moda Íntima, sobre pieles nocturnas, bebe de la concordancia entre un estilo minimalista, resultado de la búsqueda estética por la funcionalidad basada en la neutralidad del color blanco como protagonista y receptáculo de la exhibición de las piezas. Esta filosofía de apreciación conforma un marco de belleza y ausencia, propio de un enfoque distinto de la sensualidad, elitesco, vanguardista.
Con el uso de las figuras humanas, representadas por las esculturas bellamente trabajadas en cerámica, la productora Latina apuesta por una visión romántica, metafórica de la atracción entre personas que se contemplan, se sienten en un hermoso juego de bipolaridad negro y blanco, para demostrar la eléctrica situación del ambiente en que los invitados vivirán, por primera vez, la emocionante experiencia de un desfile que rompe los esquemas plásticos, estéticos y propios del círculo de la moda, aportando por una proyección nacional e internacional de la moda venezolana.